21 agosto, 2018
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Desde que se decodificó el genoma humano se habla de la posibilidad de editar genes para curar enfermedades. Ese sueño de los años noventa ya es una realidad. Recientemente los científicos lograron desarrollar una técnica conocida como Crispr Cas9 que permite identificar un gen defectuoso y corregir su error tan fácil como lo hace hoy cualquiera con un procesador de palabras: cortar y pegar. Solo que lo que se editaría sería el libro de la vida, es decir el ADN. Potencialmente acabaría con enfermedades hereditarias costosas e incapacitantes. George Church, experto en genética de la Universidad de Harvard y uno de los inventores de la técnica, la define como “una nanomáquina hecha por bacteria que nos permite escanear el genoma para encontrar un lugar particular (lugar que el computador nos permite volverlo objetivo) y destruir el ADN que está causando problemas”. Este experto ha estado involucrado en la secuenciación del genoma y ahora que no solo será posible leerlo sino escribirlo le contó a SEMANA sus potenciales beneficios y peligros.

SEMANA: Háblenos de todas las cosas que se podrían lograr potencialmente con este método de edición genética.

GEORGE CHURCH: Si alguien tiene una enfermedad genética heredada esta se podría corregir al eliminar el gen. Si una persona tiene una infección viral, por ejemplo, el virus de la hepatitis o el del VIH, se podría arreglar. Enfermedades como las retinopatías que causan cegueras y son heredadas, todo eso se podría corregir. Ese es el lado positivo de Crispr. Todos los esfuerzos se están haciendo en adultos, en tejidos somáticos, en la retina, en el hígado,  en las células T.

SEMANA: Cuáles son los peligros potenciales de la técnica Crispr?

G.C.: Tenemos que preocuparnos de esta técnica de la misma manera en que nos preocupamos por un nuevo medicamento: seguridad y eficacia, y si funciona o no es efectivo o tiene toxicidad, como se hace con todas las drogas. Casi todas tienen algunos efectos que no son intencionales, por ejemplo, la aspirina genera que la sangre no coagule bien. Eso puede ser un problema. O algo positivo.

SEMANA: En esta área se producen hechos a una rapidez enorme. Hace poco se anunció  que en su laboratorio se pudo manipular un órgano de un cerdo gracias a Crispr. ¿cuéntenos cuál es el objetivo de ese estudio?

G.C.: Nosotros manipulamos los cerdos para que pudieran ser donantes en humanos que los necesitan. En principio cualquiera de los órganos, el hígado, el corazón, el pulmón, el riñón, la córnea, esencialmente cualquier tejido, puede ser trasplantado y ese es el plan. No lo hemos logrado aún pero se podrá hacer una vez podamos cambiar cierto número de genes para que sean órganos de la forma y el tamaño correcto del de los humanos y que sean seguros.

SEMANA: ¿Cuándo piensan que esta investigación en particular estará lista para usarse clínicamente?

G.C.: Nadie ha hecho grandes órganos, se han hecho colgajos, pero no han tenido estabilidad a largo plazo porque no han terminado la edición, es decir, editar el genoma del cerdo para que sea compatible con el de los humanos. Aún falta  trabajar más en la genética pero pienso que se resolverá en un par de años.

SEMANA: Todo eso suena muy interesante pero también peligroso. ¿Qué piensa usted?

G.C.: Como sucede con todas las drogas poderosas, hay efectos no deseados. Eso sucede con la aspirina, como ya lo dije. Pero también puede pasar que el medicamento con otras medicinas. En este caso la técnica debe mirarse como una droga más. Todas las drogas pasan por unos procesos de investigación y esto no debe ser diferente.

SEMANA: Pero siento que usted no está preocupado por este desarrollo como otros que ven en esta manipulación genética algo peligroso que potencialmente podría crear otros defectos.

G.C.: Yo me preocupo de todo, me preocupan los carros porque matan a un millón de personas al año. No creo estar mas preocupado por esta técnica más de lo que me preocupo por otras. Además hay otras soluciones. Muchas de estas enfermedades tienen la solución de la consejería genética que es muy barata, pero requiere que la gente la planee. En el momento en que la persona ya tiene la enfermedad, las soluciones son muy costosas pero si se hace medicina preventiva con consejería genética es mucho mejor que tratar estas enfermedades tan serias.

SEMANA: ¿La consejería genética consistiría en que si una pareja no es compatible para tener hijos no los tenga porque ambos son portadores de un gen defectuoso y producen hijos con la enfermedad?

G.C.: Sí, pero ese caso es muy raro. Es apenas el 5 por ciento de los nacidos con defectos. La información genética puede incluso conocerse más temprano, cuando apenas la persona está decidiendo con quien salir.

SEMANA: Sería como ir a una primera cita y de una vez preguntarle al prospecto ¿cuál es tu ADN?

G.C.: O puede ser con una aplicación móvil o de computador que me dé una lista de gente en esta habitación con la que yo pueda salir. Desafortunadamente ese tipo de software no es muy usado, pero existe.

SEMANA: ¿No es más fácil escoger embriones en caso de que haya predisposición genética?

G.C.: Al menos en Estados Unidos la mitad de la población no quiere hacer eso y ellos tienen el derecho a una alternativa y esa es la consejería genética. Esta se ha usado en algunas comunidades que han logrado eliminar ciertas comunidades genéticas completamente al optar por este tipo de asesoría.

SEMANA: Pero para ser el inventor de la técnica Crispr, que cambiará el curso de la medicina, es muy modesto al punto que prefiere la consejería. ¿Por qué?

G.C.: Yo inventé esto, entonces debo ser algo modesto. Pero pienso que el problema es que las portadas de las revistas no le están dando el tiempo que se merece a la consejería genética. Yo pienso que ambas alternativas son buenas. Yo también ayudé a crear la tecnología para la consejería genética, que es la secuenciación genómica. Entonces aquí tenemos dos revoluciones, una es la habilidad de leer el ADN y la otra la habilidad de cambiarlo. Y hoy mismo es más barato hacer la consejería que la edición.

SEMANA: Pero algún día será más fácil  con Crispr…

G.C.: Sí, puede cambiar fácilmente. Mi apuesta es que vamos a ser mejores en ambas. Haremos consejería genética para todo lo que podamos y la otra para  algunas cosas que aparecen después de haber hecho la consejería, por ejemplo, algo que el computador no logró captar.

 

SEMANA: Muchos se preocupan por la manipulación genética en la línea germinal (las células sexuales como el óvulo y espermatozoide). Pero usted ha dicho que prefería los errores programados a los que suceden al azar. ¿Qué quiere decir con eso?

G.C.: Tomemos la quimioterapia. Digamos que usted tiene cáncer y tiene que recibir quimioterapia. Eso está mutando su línea germinal. Está afectando sus óvulos y espermatozoides. Si usted va en un avión está mutando la línea germinal. Si usted vive en las montañas está mutando su línea germinal porque la radiación cósmica lo va a afectar más. Cuando se recibe eso al azar uno no tiene idea de qué va a pasar. Pero con Crispr uno muta algo aquí y sabe dónde está lo que quiere cambiar. Entonces en una no se puede controlar y en la otra sí.

SEMANA: Entonces no hay mucho debate en ese aspecto.

G.C.: Estoy de acuerdo, ese es el punto. El nivel de riesgo es similar entre Crispr y la radiación. Como dije,  yo me preocupo de todo pero solo un poco.

SEMANA: Va a haber una película suya basado en el libro ‘Woolly’ de Ben Mezrich.

G.C.: No es realmente sobre mí sino sobre el mamut lanudo, pero yo soy uno de los científicos en que él se basó. Es un documental, no es ficción.

SEMANA: ¿Y en que está la investigación de revivir al mamut lanudo?

G.C.: Estamos a solo unos meses de someter nuestro estudio para publicación. Estamos usando Crispr en cerca de 50 cambios genómicos, pero también estamos trabajando con mejores maneras de hacer ingeniería genética diferente a Crispr.

SEMANA: ¿Por qué revivirlos?

G.C.: El objetivo no es  hacer copias perfectas vivientes de organismos extintos ni hacer un truco de laboratorio. La reanimación es para aprovechar lo mejor del ADN antiguo y del sintético. El objetivo es adaptar ecosistemas existentes a cambios ambientales radicales modernos, como el calentamiento global, y posiblemente revertir esos cambios.

SEMANA: ¿Qué más está pasando en su laboratorio?

G.C.: Estamos trabajando en el trasplante de cerdos, en maneras de hacer que las células sean resistentes a los virus, no solo a uno ni a dos sino a todos. También trabajamos en interfaces de computadores para entender cómo funciona el cerebro y cómo comunicarse con él.

SEMANA: ¿Qué hacen en cáncer?

G.C.: Básicamente trabajamos en prevención. Sabemos prevenirlo en ratones y sabemos que algunas personas tienen una baja incidencia de cáncer. Entonces la idea es prevenir antes de que esto suceda, pues una vez tiene cáncer está batallando contra una enfermedad muy difícil. Es como esperar a que un enemigo invada su país en lugar de detenerlo antes.

SEMANA: ¿Pero eso también lo hacen con Crisp o esa investigación no se relaciona con eso?

G.C.: Si pudiéramos intervenir las líneas germinales podríamos hacer prevención pero nadie aprueba eso, aunque creo que esa decisión es un gran error porque podríamos salvar muchas vidas si hacemos cambios en las células germinales.

Pero también podemos prevenir el cáncer con el trasplante de órganos. Si trasplantamos un órgano de un cerdo, el recipiente no querrá que a ese órgano le de cáncer. Entonces podemos hacer ingeniería genética a ese cerdo para que no tenga cáncer y de esa forma cada órgano de este animal que se trasplante será más seguro. También podemos hacerlo resistente a los virus. Esas son las cosas que hacemos en el laboratorio. También queremos eliminar la malaria y la enfermedad de Lyme.

SEMANA: ¿Y cómo van a hacer con la malaria?

G.C.: Estamos haciendo ingeniería genética al Anopheles gambieae, que es uno de los más importantes mosquitos que transmiten la malaria. La idea es que ellos sean resistentes a la malaria. Así, cuando los soltemos en su ambiente esa resistencia se diseminará en la población. No daña al mosquito, no daña a los humanos pero afecta a la enfermedad. Así no habría que vacunar a la gente porque todo se hace con el mosquito.

También trabajamos en revertir la edad

SEMANA: ¿Prolongar la expectativa de vida?

G.C.: No. Es revertir la edad y hay muchas maneras de hacerlo en pequeños animales. No se ha demostrado aún en humanos. Solo lo hemos observado en pequeños animales y en perros. Y si funciona en perros lo haremos en humanos.

SEMANA: ¿Pero en qué consiste?

G.C.: Revertir la edad es mucho más fácil de hacer científicamente porque se obtiene aprobación de la Food and Drug Administration (FDA) mucho más fácil. Si yo le digo a la FDA que yo voy a extender la vida en 20 años me toca esperar 20 años a que termine el estudio clínico. Pero si yo digo que en cinco semanas lo puedo volver más fuerte y en mejor condición para soportar un ataque cardiaco u otras cosas que vienen con la vejez, son apenas cinco semanas. Es mucho más fácil hacer estos experimentos y también el resultado es mejor. Yo no quiero ser viejo por mucho tiempo; yo quiero ser joven por muchos años. Por eso necesitamos revertir la edad.

Fuente: Semana

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Jafeth Paz Renteria

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